ALUMNOS DE OCTAVO BÁSICO DISFRUTARON APRENDIENDO CON EL PROYECTO LECTOR
"Es gratificante ver el aprendizaje significativo por sobre el meramente cognitivo. En un control de lectura sólo se reproduce el texto, en cambio al hacer todo esto, los alumnos internalizan lo que aprenden, lo comprenden".
Vivir la lectura de manera entretenida, pues cada libro es un mundo imaginario, es la experiencia que llevaron a cabo los alumnos de Octavo Básico de nuestro Colegio gracias al Plan Lector. Para esta ocasión fueron elegidos los textos "Quidora, Joven Mapuche" y "Chimalpopoca, Niño Azteca".
Una vez que los alumnos leyeron ambas historias debieron trabajar sobre ellas en tres grandes directrices: una parte escrita redactando un cuadro comparativo de las dos culturas; la ejecución del trabajo por medio de la elaboración de maquetas que mostraran lo que visualizaron; y una parte oral donde presentaron a sus compañeros las conclusiones de estas dos culturas y las maquetas que habían elaborado.
Pero este trabajo académico no es casual, la intencionalidad principal es que los alumnos realicen un trabajo que trascienda en su aprendizaje, y con respecto a este tema la profesora de Lenguaje, Cristina Castro aseguró que queremos que "es necesario que los alumnos vivan la lectura desde otra perspectiva. No se trata sólo de leer un libro y hacer una prueba. Quizás sería lo más sencillo, pero es menos efectivo a largo plazo. En este tipo de trabajos, se involucra a la familia y ellos desarrollan al máximo sus capacidades. Es gratificante ver el aprendizaje significativo por sobre el meramente cognitivo. En un control de lectura sólo se reproduce el texto, en cambio al hacer todo esto, los alumnos internalizan lo que aprenden, lo comprenden".
En cuanto al crecimiento personal y la integridad cultural, la profesora destacó el trabajo que actualmente realiza el Colegio San Luis de Alba. "Es un proceso que tiene sentido. El porqué y para qué estoy aprendiendo esto. En este caso, al ver realidades distintas, comparararlas y ver su propia realidad les permite ser más comprenivos frente a las diferencias y tolerantes con otras realidades".
Los alumnos del Octavo Básico también demostraron el interés y la diferencia que este tipo de actividades educativas tienen. Para Ignacia Haydar "fue una experiencia agradable, porque nos dimos cuenta de cómo eran esas culturas, las que no conocíamos profundamente. Hacer esto, es más interesante que hacer una prueba, especialmente porque podemos dar a entender nuestro propio punto de vista y explicar con más claridad lo que queremos decir".
Finalmente, Tomás Osnovikoff, también alumno de Octavo Básico de nuestro Colegio dijo que "me gustó hacer las maquetas, porque me gusta mucho hacer trabajos manuales. Es una forma muy entretenida de aprender sobre otras culturas. Al principio estaba un poco nervioso de hablar a los compañeros de cuato básico, pero después me sentí mas comodo y fue muy entretenido". Así el reconocimiento pasa no sólo por quienes están orientando la educación de nuestros niños, sino que son los propios alumnos quienes reconocen el valor de este tipo de actividades educacionales.
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